Rui Pedro Martins, presidente de la asociación de viveristas de Portugal (APPP-FN), ha publicado una carta en el nuevo Anuario del Sector Verde de Guíaverde en la que opina sobre el momento actual del sector ornamental del país. Según Martins: «La horticultura ornamental portuguesa vive un momento de grandes oportunidades, pero también de exigencias sin precedentes. La APPP-FN ha desempeñado un papel esencial en la representación, promoción y desarrollo del sector, que actualmente se enfrenta a un gran desafío: garantizar su viabilidad económica en un sector que afronta una elevada presión competitiva y reglamentaria, y crear atractivo para la incorporación de jóvenes, garantizando el sostenimiento a largo plazo de las actividades».
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Respecto a las medidas que son necesarias para aumentar la competitividad del sector, Martins menciona «además de la voluntad política, la inversión en la modernización de las explotaciones, una mayor organización de la oferta, e inversión en cualificación, sostenibilidad y promoción exterior». Además, «también existe una gran presión para reducir el uso de recursos como agua, sustratos orgánicos, fertilizantes/pesticidas y energía, tanto por razones ambientales como por costo, lo que obliga a viveristas y productores a modernizar métodos, invertir en eficiencia y sostenibilidad y en atraer a los jóvenes al sector». Finalmente, concluye Martins, «la presión competitiva internacional exige que los productores portugueses inviertan en calidad, certificación y capacidad logística para poder competir tanto en el mercado interno como en la exportación. El consumidor es hoy más exigente, y los mercados externos solicitan trazabilidad, altos estándares ambientales y regularidad de suministro».
A pesar de estos desafíos, el presidente de APPP-FN concluye que la horticultura ornamental en el país vecino «es una de las áreas con mayor potencial de crecimiento en el sector agrícola portugués. El papel de la APPP-FN pasa por asegurar que ese crecimiento se produzca de forma estructural, sostenible y competitiva, permitiendo que las plantas y flores portuguesas conquisten cada vez más espacio, tanto dentro como fuera del país».




