El cardo azul puede crecer entre 80 y 120 centímetros de altura (según la especie) y puede ser bastante rígido. Las cabezas de las flores tienen entre 1 y 1,5 centímetros de diámetro y tienen cogollos puntiagudos parecidos a pelos. Las hojas cáliz de tallo largo rodean las cabezas de las flores y tienen el mismo color que las cabezas de las flores. Debido a la naturaleza puntiaguda de la planta, es importante usar guantes protectores al manipularla.
La planta crece mejor en zonas soleadas en suelos calcáreos no demasiado fértiles, y también crece en terrenos arenosos y de escombros. El cardo azul es resistente a la sequía y constituye un bonito complemento para jardines de rocas y brezos.
