Una investigación del Instituto de Física Interdisciplinar y Sistemas Complejos (IFISC), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat de les Illes Balears (UIB) señala que la temida bacteria Xylella fastidiosa se beneficia del cambio climático. En el trabajo también han colaborado investigadores del Instituto de Física de Cantabria (IFCA), centro mixto del CSIC y la Universidad de Cantabria.
Un equipo ha estudiado mediante una nueva técnica su propagación durante los últimos 20 años para conocer cómo será su futuro en los diferentes escenarios que plantea el calentamiento global. Sus conclusiones, publicadas en la revista científica Scientific Reports, son que un aumento de más de 3 grados en la temperatura media del planeta sería un “punto de inflexión en el riesgo” de que la bacteria se expanda más al norte en Europa. El clima determina el área en la que pueden ocurrir estas enfermedades, de ahí que una temperatura favorable potencie el desarrollo de brotes epidémicos, señalan los investigadores.
El científico Manuel Matías, del IFISC-CSIC-UIB y autor de esta investigación, considera el cambio climático clave en el “impulso y distribución de las enfermedades en las plantas de todo el mundo”. El equipo ha delimitado el efecto contagioso de la X. fastidiosa en cuatro estadios diferentes de crecimiento continuado de las temperaturas que se prevén para los próximos años de 1,5, 2, 3 y hasta 4 grados, respecto a niveles preindustriales. Según el equipo investigador, en todos los escenarios se repite el patrón de mayor riesgo de infección debido al aumento de temperatura.
Respecto a los brotes europeos analizados, se considera al insecto Philaenus spumarius, como principal y único vector transmisor. La investigación recoge cómo el aumento prolongado de las temperaturas expande la distribución de X. fastidiosa por el sur de Europa y señala una disminución del insecto P. spumarius, aunque marginal en algunas zonas, tal como buena parte de España, que aumentaría ligeramente su nicho ecológico en las zonas europeas más continentales o montañosas.
Los distintos escenarios
Basándose en un análisis de la superficie en riesgo por país, los científicos han cotejado cómo, en un escenario inicial que proyecta un aumento de temperatura de 1,5 grados, Portugal y Grecia se enfrentan al mayor riesgo de contagio, con un 12% y 2% más, respectivamente. Un escenario que, con 4 grados más, se elevaría a un “sorprendente” riesgo, admiten, del 47% y 63%. Los autores describen cómo en este escenario Francia e Italia también experimentarían un riesgo “relevante”, aunque menor. En el caso de España, el riesgo se mantendría parecido a los niveles actuales.
En el caso de que se registrase un aumento de más de 2 grados se pondría en serio riesgo los cultivos vinícolas al sureste de Francia; el Penedés, en España; la Bairrada portuguesa o la Toscana, en Italia, entre otros.
En esta web se ofrece un simulador conorigen, tipos de riesgo, escenario según el aumento de la temperatura, organizado por país y zona geográfica.




