La Royal Horticultural Society (RHS) ha dado a conocer los primeros resultados de unos ensayos impulsados por la entidad que demuestran, señalan, “que los medios de cultivo sin turba pueden funcionar de manera comparable o mejor que las alternativas basadas en turba utilizando la misma cantidad de agua”. Todos los resultados y las conclusiones clave se publicarán tan pronto como se completen los ensayos.
Estas pruebas se han realizado de la mano de cuatro productores líderes de todo el Reino Unido, en concreto de planta alpina, ericáceas, arbustos y herbáceas vivaces, y con la colaboración de fabricantes de sustratos de cultivo. Los ensayos evaluaron varios factores, entre ellos la comprensión de los requisitos de riego y nutrición de diferentes mezclas sin turba, así como la capacidad de venta de las plantas producidas. Para este ensayo, los viveristas participantes probaron hasta seis mezclas sin turba frente a un vivero, que sirvió de control, con turba añadida.
En estos ensayos los productores mantuvieron sus prácticas de riego habituales sin realizar ningún ajuste en los sustratos sin turba. Los resultados mostraron que, cuando se trataron en condiciones de producción estándar de vivero, “algunas opciones sin turba superaron al control a base de turba en lo que respecta a la retención y el uso de agua”, señala la RHS.
Además, en los cuatro viveros algunas plantas cultivadas en mezclas sin turba “se consideraron más comercializables que las cultivadas en controles con turba reducida”, según la evaluación del personal del vivero.
La gestión de riego sin turba, una preocupación de los viveristas
La RSH explica que una encuesta realizada por la entidad a 400 productores reveló que la gestión del riego es la principal preocupación para la transición hacia el cultivo sin turba. Es por ello que el riego ha sido un elemento clave a evaluar con el objetivo de ayudar a desarrollar sustratos que eviten la necesidad de riego extra.
La entidad británica indica que el aspecto «seco en la parte superior» de los sustratos sin turba “a veces puede inducir a error a los productores y hacer que rieguen en exceso”, por lo que estas conclusiones del estudio “son una oportunidad para que los productores revisen y optimicen el uso del agua”.




