Syngenta, el fabricante suizo de pesticidas y semillas obtuvo un beneficio neto de 1.200 millones de dólares en el primer semestre del año, lo que supone un incremento del 29,3% con respecto al mismo periodo de tiempo de 2017.
En este sentido, este impacto se vio compensado por los costes de reestructuración más bajos y ganancias procedentes de desinversiones, datos que aportó la compañía. Así mismo, este resultado incluye unos costes en intereses más elevados tras la reciente emisión de deuda y también el aumento de la tasa impositiva a raíz de la reforma fiscal en EE.UU.
El beneficio bruto de explotación fue un 1% más que en la primera mitad del año precedente con 1.700 millones de dólares. En esta línea las ventas de Syngenta ascendieron entre enero y junio a 7.250 millones de dólares, lo que supone un 5% más con respecto al mismo periodo de tiempo del pasado año.
Las ventas de productos para la protección de cultivos sumaron 5.500 millones de dólares, lo que supuso un 6% más. En cuanto a las semillas, la cifra aumentó a 1.750 millones de dólares, pero estos datos no supusieron cambios con respecto al mismo periodo de tiempo en 2017.
Por territorios
En Europa, África y Oriente Medio las ventas se redujeron en un 1%, aunque aumentaron en un 7% en una base ajustada, pese a la adversidad del tiempo que se produjo en primavera, así lo indicó la multinacional.
Sin embargo, en Norteamérica las ventas de productos para la protección de cultivos aumentó en un 4%, mientras que en América Latina se incrementó en un 12% debido a una evolución particularmente positiva en Brasil.
En Asia Pacífico las ventas aumentaron en un 8% impulsadas, sobre todo, por una fuerte actividad tanto en la protección de cultivos como en la venta de semillas.




