“El daño parece irreversible cuando se está dando el cierre de tantas empresas de nuestro sector. Este desolador panorama es el que vive la industria ornamental en los 33 municipios de Morelos y ya veníamos sufriendo la otra epidemia de la informalidad en la que muchos productores generan una competencia desleal al tratarse de productores irregulares”.Son las palabras de Mariano Oropeza, presidente del Consejo Estatal de Plantas Ornamentales del Estado de Morelos (Cepomac), una de las zonas productoras de flor y planta ornamental más importantes de México.
GuíaVerde habla con Oropeza para conocer cuál es la incidencia del coronavirus en el país norteamericano, donde en los últimos días el Gobierno ha solicitado a la población que se confine ante el aumento de contagios y muertes por COVID-19. Eso sí, todavía no se habla de un confinamiento decretado, sino voluntario.

Mariano Oropeza, presidente de CEPOMAC
Como explica Oropeza, la industria ornamental mexicana parte “de la premisa que solo con la unión de esfuerzos podemos atenuar el impacto sanitario y socio económico que trae esta inédita pandemia sanitaria”. Según recuerda, el Gobernador del Estado de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, ha ofrecido un plan de ayuda a las empresas del estado para hacer frente al impacto de la COVID-19 de 300 millones de pesos (unos 11,5 millones de euros), una cifra que asegura es «muy útil y bienvenida», pero que «se requerirá fortalecer sin duda alguna, en alianza con el Gobierno de Morelos y la Secretaría de Economía encabezada por Ana Cecilia Rodriguez González en quien especialmente vemos la sensibilidad y preocupación por este tema».
Mariano Oropeza que insiste en que esa ayuda es bienvenida, y apunta que «estamos seguros que juntos podremos desarrollar estrategias conjuntas para que nuestra economía se vea fortalecida y confiamos en que así sea». Como explica el representante de los horticultores, el gremio ornamental en Morelos cuenta con más de 3.000 hectáreas en diferentes cultivos de plantas en contenedor y flores, y follaje de corte, que producen un promedio anual de 100 millones de dólares (91 millones de euros) en ventas. En todo México la superficie cultivada de ornamentales supera las 24.000 hectáreas y el 95% es para consumo nacional.
Sobre la situación en Morelo, explica que se están llevando a cabo «cierres temporales de más de 120 unidades de producción a menos de 10 días de la declaración de la emergencia, dando descansos obligatorios con sueldos parciales” y señala con pagos atrasados de las administraciones por servicios públicos y con cancelaciones. Señala que en el 95% de las cancelaciones se está exigiendo el reembolso y que los “sistemas de compras virtuales tienen posturas inclinadas a favorecer al cliente sin considerar que es el productor quien se encuentra en total estado de inequidad”.

Ante esta situación, su entidad ha realizado una serie de propuestas de futuro, entre la que destaca buscar mercados de exportación en EEUU, Canadá y Europa. En este sentido, asegura que las medidas económicas de México han debilitado su moneda, por lo que el coste de la importación de insumos se ha disparado un 35% en los últimos días, pero que frente al mercado de consumo internacional son atractivos.
Entre las ventajas que destaca de los productores de Morelos, están las cualidades ambientales para el cultivo, facilidades de inversión, o la posibilidad de “hacer alianzas estratégicas con productores reconocidos internacionalmente”. Asimismo, los horticultores mexicanos buscan precios preferenciales por parte de los obtentores, variedades innovadoras, asesoría en la producción, canalización de mercados y financiación de organismos internacionales para los productores.
Oropeza también anima a “aprovechar esta crisis para que a través de las plantas generemos salud, bienestar y que la gente que está llevando a cabo la cuarentena le demos una actividad impulsando la actividad de la jardinería doméstica”. “Mi sugerencia es que nos pongamos a decorar nuestra vivienda con flores y plantas. Si vamos a estar ahí por mucho tiempo, lo mejor es que esté agradablemente decorado y con un ambiente que nos haga sentirnos cercanos a la naturaleza. Especialmente en las grandes ciudades. No importa si es una casa, o un departamento, o una vecindad. No importa si hay jardín o no. En cualquier lugar caben plantas y flores”.




