El valor de las exportaciones holandesas de flores y plantas registró un ligero descenso del 0,6 % en el primer trimestre de 2026, situándose en cerca de 2,100 millones de euros. Estos son los datos facilitados por la Asociación de Mayoristas de Productos Florícolas (VGB), basándose en las estadísticas de exportación de Floridata.
Según este análisis, el valor de las exportaciones de flores cortadas cayó un 3,5% hasta los 1.300 millones de euros, mientras que las plantas mostraron un crecimiento del 5%, alcanzando los 748 millones. Cabe destacar que la facturación disminuyó a pesar de que el volumen de flores cortadas aumentó un 1% y el de plantas un 5%.
«Los consumidores parecen estar volviéndose más conservadores, en parte debido al aumento de la inflación. Las flores se consideran cada vez más un producto de lujo, mientras que las plantas se comportan de forma más estable», explica Matthijs Mesken, director de la VGB.
Venta por países
Las ventas de Países Bajos en Europa fueron variopintas en el primer trimestre. Mientras que Alemania registró un descenso del 2%, el Reino Unido mostró un crecimiento del 4%. En Alemania, las flores en particular tuvieron un comienzo de año débil, mientras que las plantas tuvieron buenos resultados. Desde la VGB explican que Oriente Medio representa aproximadamente el 3% de las exportaciones neerlandesas de flores, pero depende en gran medida de las importaciones directas de países como Kenia, Etiopía, Colombia y Ecuador. Las interrupciones en estos flujos comerciales tienen un impacto indirecto en el mercado europeo.
Desde la entidad destacan que “el comercio internacional de floricultura está bajo presión debido a los acontecimientos geopolíticos. La escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán ha llevado a un fuerte aumento de los costes de transporte e interrupciones en las cadenas logísticas. Las importaciones de flores de países como Kenia y Etiopía se ven particularmente afectadas por esto. La situación también afecta la disponibilidad de materias primas como fertilizantes, lo que podría tener consecuencias para las cosechas futuras”.
“A pesar de la resiliencia y agilidad del sector, las perspectivas siguen siendo inciertas”, explican. “Eventos clave para las ventas, como el Día de la Madre, ofrecen datos positivos, pero no garantizan una recuperación estructural. La evolución global y su impacto en el crecimiento económico generan cautela y una presión constante sobre el mercado. Las circunstancias son difíciles y la incertidumbre es alta. Si bien los consumidores siguen apreciando las flores y las plantas, aún está por verse hasta qué punto esto se traducirá en una recuperación real, especialmente para las flores. Esperamos que el mercado se estabilice a lo largo del año”, dijo Mesken.




