El Tribunal Supremo de Pekín ha fallado recientemente a favor del obtentor belga Deroose Plants, que había denunciado a una empresa china por producir, propagar y vender sin permiso sus variedades de bromelias protegidas. Según ha informado Deroose Plants, la empresa detectó que una compañía china estaba haciendo negocio ilegalmente con su variedad protegida y denunció los hechos ante un tribunal país que no tuvo en consideración todas las pruebas aportadas.
Es por ello que se recurrió ante el Tribunal Supremo de Pekín, el cual consideró como probada la infracción y ordenó a la empresa localizada en GuangDong que cesara inmediatamente todas las acciones no autorizadas y pagara una multa económica. La sentencia es firme y no podrá ser recurrida.
Para Deroose Plants “esta es una decisión de gran importancia para la industria de la obtención de plantas, puesto que confirma la protección de las variedades patentadas bajo la ley china y, lo que es más importante, envía un mensaje muy contundente a otros que podrían querer infringir dichos derechos, lo cual es crucial para los obtentores que invierten mucho tiempo y recursos en el desarrollo de nuevas plantas”. Según Maurice van Winden, director ejecutivo global de Deroose Plants “esta es una victoria monumental, no solo para nosotros sino para la industria botánica en general. Esto demuestra nuestro compromiso con la protección de nuestras innovaciones y el medio ambiente en el que florecen. Continuaremos persiguiendo cualquier violación de los derechos de las variedades vegetales, asegurando nuestras inversiones en I+D».
Un caso con visos de convertirse en un referente
El caso ha sido seguido de cerca por toda la industria, ya que podría suponer “un nuevo punto de referencia en la aplicación de los derechos relacionados con las variedades vegetales”, desde la empresa belga. No hay constancia de precedentes de este tipo, confirman a Guíaverde desde CIOPORA, la Asociación Internacional de Obtentores de Variedades Hortícolas Reproducidas Asexualmente, que representa a más de 150 empresas entre obtentores, estudios de abogados y asociaciones.
El secretario general de CIOPORA, Edgar Krieger, explica a Guíaverde que “como asociación recibimos excelentemente que sea posible hacer valer los derechos de los obtentores vegetales en China, por lo que Deroose Plants ha logrado un hito importante en la protección de variedades vegetales en dicho país”. “En CIOPORA, hemos trabajado con China y sus autoridades durante más de 20 años para garantizar que tanto los obtentores locales como los internacionales reciban la mejor protección, alentándolos a continuar innovando y trabajando con la confianza de que serán compensados de manera justa por sus innovaciones. Nos complace ver que Deroose Plants ha podido cosechar parte de los frutos de este trabajo a largo plazo”, destaca Krieger.
Para el secretario de la entidad uno de los puntos más interesantes de este caso es que la Corte Suprema aceptó el uso de análisis de ADN como evidencia en el juicio y recuerda que “los derechos de obtentores vegetales son un área relativamente nueva dentro del campo de la Propiedad Intelectual en China, y los sistemas judiciales en todo el mundo aún están en proceso de maduración para brindar mayor protección a los obtentores”.
China da pasos en la protección de variedades
Sobre cuál es la situación en China respecto a la protección de variedades de plantas, detalla que el país celebró recientemente sus 25 años como miembro de la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (UPOV), aunque sigue estando vinculada únicamente al Acta de 1978. “Sin embargo, aunque China no está regida por el Acta más reciente de la UPOV, firmada en 1991, las autoridades chinas han logrado avances significativos a lo largo de los años, de modo que la ley de PBR de China se asemeja en gran medida a las disposiciones del Acta de la UPOV de 1991”.
“Creemos que todavía hay margen de mejora en la aplicación de la ley, como ocurre en muchos otros países. En este sentido, CIOPORA está trabajando activamente para asegurar que las autoridades chinas consideren los diversos factores que afectan a los obtentores, proporcionando así un marco legal que empodere a los obtentores y permita la entrega de mejores variedades a los productores y a la sociedad en su conjunto”, apostilla Krieger.




