El proyecto europeo LIFE medCLIFFS, que trabaja para mantener la diversidad florística de los acantilados mediterráneo, ha publicado un Código de Conducta dirigido al sector ornamental catalán con el objetivo de prevenir la introducción de especies alóctonas, potencialmente invasoras.
El proyecto europeo LIFE medCLIFFS es una iniciativa conjunta de varios organismos públicos y entidades privadas sin ánimo de lucro: CSIC, la Generalitat de Catalunya, la Diputació de Girona, el Museu de Ciències Naturals de Barcelona, Flora Catalana, la Federació d’Agricultors Viveristes de Catalunya, el Institut Botànic y el Parc Natural del Cap de Creus.
La guía va dirigida al sector de la planta viva, tanto productores, como centros de jardinería, municipios y entidades dedicadas a la jardinería pública y privada, como aliado en la paralización de producción y comercialización de este tipo de plantas. Según la entidad, “aunque algunas especies de plantas alóctonas invasoras se han introducido accidentalmente, se considera que la jardinería y el uso de plantas ornamentales son la causa principal de su establecimiento y que ésta es una actividad muy relacionada con ciertos tipos de urbanismo y desarrollo turístico”.
Este documento ofrece una serie de recomendaciones y dos listados de plantas, de “consenso” y “vigilancia” que ha contado para su confección con profesionales del sector ornamental. La primera incluye plantas de las que existe acuerdo científico sobre su comportamiento invasor -algunas ya prohibidas por ley-, mientras que la segunda incluye especies potencialmente invasoras.
Josep Maria Pagès, de la Associació de Viveristes de Girona, y Sònia Garcia, responsable del proyecto LIFE medCLIFFS e investigadora del Instituto Botánico de Barcelona (IBB, CSIC-CMCNB), explican que plantas reconocidas como invasoras desde hace tiempo, como la mimosa (Acacia dealbata), todavía se siguen comercializando en algunos casos, a pesar de estar prohibidas.
“Dado que la gran mayoría de especies invasoras fueron introducidas como plantas ornamentales exóticas, la colaboración de los agentes implicados en el comercio, distribución y uso de especies de plantas ornamentales es fundamental para abordar la situación”, explica Sònia Garcia .
Por su parte, Mercè Martínez, presidenta del Mercado de Flor y Planta Ornamental de Catalunya, ha manifestado su apoyo a las propuestas, y sugiere que podría estudiarse la adhesión al Código de Conducta como criterio favorable para la obtención de las flores de Honor del programa Viles Florides.




