Según la Asociación Valenciana de Agricultores existe una baja rentabilidad del cultivo por el incremento constante de los costos de producción que a lo largo de los años ha provocado que se dejen de cultivar más 30.000 hectáreas, en tanto se mantiene la misma demanda. Y es que mientras en el 2002 los citricultores tenían 190.024 hectáreas, en el 2020 se llegó a 160.356 ha de cítricos, según datos recopilados para una encuesta del Ministerio de Agricultura.
De seguir esta problemática, habrá que racionar el consumo de naranjas, mandarinas y limones en la dieta de los españoles pese a que sus propiedades en vitamina C son indispensables para reforzar el sistema inmunológico. Lo cierto es que hay un pedido formal de los agricultores para que las autoridades regulen la normativa para disminuir el costo de los gastos de producción o en el peor de los casos, la facultad de incrementar los precios para cubrir la inversión en el campo frutícola.
De acuerdo a un estudio elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), en 30 años el costo de producción de estas frutas aumentó en 70%, mientras que el precio al consumidor siguió siendo bajo.
De las tres frutas mencionadas, el limón experimentó la mayor alza de 74% en sus costos hasta llegar a 6.890 euros por hectárea, dejando en segundo plano a la naranja (6.826 euros por ha que implica un 70% más) y la mandarina (7.589 euros).De todos los gastos como la mano de obra, abonos, control de plagas, el pago por el agua de riego de cultivos es lo más ha incrementado su valor en cerca del 20% de la inversión total. A esto se suma un 5% adicional por concepto de amortización por las infraestructuras de riego. A esta larga lista de gastos hay que agregar el impacto que generará el cambio de tarifario eléctrico que rige en España a partir de junio.
Para la asociación de fruticultores de Valencia el sector requiere de menos regulaciones para reducir los costos de producción en el campo de cultivo, así como de una intervención para conseguir precios dignos que cubra la cadena de producción. Un ejemplo práctico sería una reforma de la Ley de la Cadena Alimentaria que les permita cotizar por encima de los costes medios de producción, para asegurar una ganancia decente a los hombres del campo dedicados a este rubro. Otra medida que plantea la asociación de fruticultores es la revisión de los tratados internacionales para suspender la importación de cítricos de países que no cumplan los estándares de calidad que se exigen a los productores europeos.




