La Asociación Nacional de Obtentores Vegetales (Anove) ha visto con buenos ojos la propuesta de la Comisión Europea sobre las nuevas técnicas de edición genética.
En declaraciones a EFEagro, la directora de Anove, Elena Sáenz, ha desatacado que aunque aún están analizando en profundidad la iniciativa que regula las nuevas técnicas de edición genética como excepciones a los organismos genéticamente modificados (OGM) o transgénicos (con genes exógenos de otros organismos) representa «un avance positivo».
La propuesta de reglamento no modifica la definición de OGM, pero sí hace una excepción con estas nuevas técnicas (que solo modifican el genoma de la propia planta o introducen material equivalente) y las divide en dos tipos de categorías.
La primera categoría recoge las plantas obtenidas por una serie de técnicas de edición genética que, si cumplen todos los requisitos establecidos en un anexo, se consideran equivalentes a las plantas convencionales, por lo que no se aplicaría el análisis de riesgo y, por precaución, requerirían una notificación previa sobre el tipo de herramientas utilizadas.
Saénz ha destacado que así «se desbloquea bastante el proceso», aunque existen dudas sobre cómo se va a regular el procedimiento de verificación de los requisitos previo a la aprobación, el registro y el desarrollo de variedades.




