La Comisión Europea ha presentado el proyecto definitivo de la reforma de la Política Agraria Común. La PAC se somete a examen a manos de los diferentes estados miembros que ya se han rebelado principalmente contra los recortes en el presupuesto. La Política Agraria Común para el próximo período 2021-2027 sigue entre bambalinas. No hay nada concreto y se teme en el sector que su aplicación sufra retrasos y acaben por sufrirlo los agricultores y ganaderos. Para ellos, de momento, el calendario es uno de los principales retos de la futura PAC. A la improbabilidad en el tiempo, se suma la incapacidad presupuestaria. En la propuesta presentada por la Comisión, se ha reducido un 5% el presupuesto general; y un 15% menos, por ejemplo, recibirán las medidas de desarrollo rural. Y la peor parte es para las medidas de apoyo a los productos de mercado. Sólo recibirían 20.000 millones de euros de los 365.000 millones previstos. AVA-ASAJA lamenta que con la nueva reforma no cambie la discriminación que tradicionalmente ha sufrido la agricultura mediterránea.




