La fiesta de Sant Jordi en Catalunya, con las rosas como símbolo, vuelve a celebrarse sin restricciones tras dos años duros de pandemia pero acompañada ahora por la inflación, cuyos efectos asumirán los profesionales para evitar un incremento muy grande del precio al consumidor. En el sector señalan que este año la previsión es alcanzar los 6 millones de rosas vendidas, lo que supone, según Mercabarna-flor, un 43% más respecto al año pasado, gracias al restablecimiento de la fiesta sin restricciones y el consecuente aumento de la oferta o la compra de flores por parte del sector de la hostelería.
Sin embargo, las ventas no alcanzarán los 7 millones de los años de la prepandemia. Esta situación se debe, señalan a GuíaVerde desde el Mercat de Flor i Planta Ornamental de Catalunya, «en parte a que al caer esta fecha este año en sábado no se produce la distribución de rosas en oficinas y empresas que se suelen regalar a los empleados. Por eso siempre decimos que para nuestro sector, siempre es mejor que Sant Jordi sea entre semana». Desde Mercabarna-flor coinciden en este diagnóstico al que añaden que «una parte de los ciudadanos se desplaza a pasar el fin de semana en municipios, donde la fiesta no arraiga tanto como en las ciudades».

Foto: Mercabarna
Al respecto de cómo está afectando la inflación a la campaña desde el Mercat de Flor i Planta afirman que «al aumento de precio de las materias primas, en la campaña de la rosa vemos como sube el precio del cartón, el papel, el plástico de las bolsitas y del transporte». «Los fletes se han encarecido un 50% y el transporte por carretera un 20%», destacan desde la entidad que recuerda que como la mayoría de rosas provienen del extranjero –mayoritariamente Colombia, Ecuador y Países Bajos- los importadores «han tenido que hacer frente a un importante sobrecoste». Aún así, aseguran que no se espera que repercuta mucho en el precio final de la rosa una vez llegue a la calle. «Los que quieran regalar rosas podrán seguir encontrándolas a los precios habituales -desde los 3-5€ y subiendo dependiendo de su presentación y acabados artísticos- ya que muchos mayoristas y floristas asumen la diferencia en sus márgenes».
En esta línea desde la Asociación Española de Floristas (Aefi) aseguran a GuíaVerde que la subida del coste estaría entre un 10 y 15% por el incremento de precios. «El florista lo va a intentar asumir o repercutir en una cuantía mínima, con el fin de animar y favorecer el consumo de flores y ayudar a la recuperación del sector. No se prevé por ello una subida mayor de un 5%. El precio de la rosa estará en función del tamaño y presentación de la misma». Esa cifra del 5% es compartida por Mercabarna-flor.
Presentaciones de flores más naturales y sostenibles
La reina de la fiesta seguirá siendo la rosa roja de la variedad Freedom proveniente de Ecuador y Colombia y a continuación la Red Naomi de Países Bajos, las cuales representarán el 95% de las vendidas, según Mercabarna-flor. De forma minoritaria se venderán flores blancas, amarillas, rosa palo, bicolores y previsiblemente combinaciones amarillas y azules en apoyo a Ucrania. Entre las novedades respecto a las variedades desde Aefi hablan de la rosas ecuatorianas Hot Explorer de gran longitud y durabilidad, Bromo en colores naranja y rosa y que se caracteriza por su gran cantidad de pétalos y Latina, en color amarillo.
La asociación de floristas señala que en cuanto a las presentaciones este año la tendencia es «abandonar el uso del plástico y optar por elementos más naturales y sostenibles». «Para envolver la rosa y como estructuras se emplearán materiales totalmente naturales, como mimbre o yute y sostenibles y reciclables o vegetales como la aspidistra, ruscus, o hypericum. Los verdes ornamentales son muy empleados para acompañar y dar realce a la rosa», apuntan.




