Las manifestaciones convocadas por las asociaciones de agricultores y ganaderos españoles continuarán durante gran parte del mes de febrero en muchas de las comunidades autónomas, incluyendo una concentración que se realizará frente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación el día 5 de febrero. Asaja, COAG y la UPA, claman en las calles por la “grave situación de falta de rentabilidad que atraviesan las explotaciones y el hartazgo ante los ataques que está recibiendo” el sector. Hoy los puntos de movilizaciones son Soria y Ávila. El lunes será el turno de Santander y el martes de Toledo. Tras la concentración de Madrid frente al ministerio, la actividad se trasladará a Córdoba, Málaga y Granada.
Esta semana las movilizaciones se desarrollaron en Galicia, País Vasco, La Rioja, Andalucía y Castilla y León. Las más sonadas fueron las de Don Benito (Badajoz) y Jaén. En la primera, una tractora finalizó en las puertas de Agroexpo, donde hubo momentos de tensión entre manifestantes y la Policía Nacional, que se saldaron con cargas de las fuerzas de Estado y más de una decena de heridos. Desde las organizaciones convocantes lamentaron y condenaron los incidentes, que achacaron a un “grupo de incontrolados” que, apuntaron, “no representan a los miles de agricultores y ganaderos que se han manifestado y que día a día se dejan la piel trabajando en el campo”. “No somos partidarios de actos violentos para reivindicar nuestras acciones, ya que como consecuencia de los mismos han salido heridos agricultores y ganaderos que han acudido de manera pacífica a la convocatoria”, destacaron desde Asaja.
En Jaén, los olivareros cortaron cuatro autovías. “La paciencia se ha acabado, hay que decir basta, por eso estamos aquí, porque nos cuesta dinero producir los alimentos para la gente y, encima, nos quieren ningunear”, señaló el gerente y portavoz de Asaja-Jaén, Luis Carlos Valero, quien ha manifestó que las movilizaciones son un “llamamiento de atención” al Gobierno español. “Es inadmisible que nos maltraten de esta manera, el olivar debe ser un asunto del Estado por los bajos precios que se imponen desde Europa a los agricultores”, destacó.
¿Y después de estas movilizaciones qué ocurrirá? A la pregunta de si habrá una demostración de fuerza en una sola manifestación estatal, desde Asaja, señalaron a GuíaVerde: “Vamos paso a paso. Cuando concluyan estas manifestaciones veremos si nos llaman o no del ministerio”. Será entonces cuando “barajaríamos si hay una manifestación a nivel nacional”, indicaron.
El ministro Luis Planas visitó el jueves Almería para visitar las explotaciones agrarias afectadas por el temporal “Gloria”. En esta provincia se reunió con Asaja, COAG, UPA, Cooperativas Agroalimentarias, Coexphal, Hortiespaña y Ecohal, donde señaló la necesidad de hacer cambios en el modelo de crecimiento, “para renovarlo y mejorarlo” y se refirió a la próxima trasposición de la directiva comunitaria sobre prácticas comerciales desleales, mediante la revisión de la ley de la cadena alimentaria, que señaló es “un instrumento muy poderoso de cara a la mejora de la posición de los productores en la cadena agroalimentaria”. En relación con los acuerdos comerciales, el ministro confía en que la Unión Europea cumpla estrictamente con los controles en frontera respecto de los productos fitosanitarios, las cuestiones vinculadas con el etiquetado o los precios de referencia para determinados productos.
Compresión por las movilizaciones y diálogo directo
Respecto a las movilizaciones del sector, el ministro aseguró “comprender” los problemas que afectan a los agricultores y ganaderos, y “su derecho a expresar su malestar”. Ante esta situación, reiteró su voluntad de “buscar soluciones de manera conjunta a través del diálogo directo”. Asimismo, sobre la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), criticada por los agricultores, que señalan, les perjudica , Planas aseguró que la subida resulta “totalmente asumible para el sector primario, cuyos trabajadores deben tener la misma dignidad que los trabajadores del sector servicios o la industria”. En todo caso, apuntaron fuentes del ministerio, el Gobierno vigilará el impacto que el SMI pueda tener en determinados sectores como el agrario para que, si los efectos no son los deseados, se proceda a realizar las correcciones necesarias.Tras la reunión desde el ministerio señalaron que el «espíritu de consenso» que ha presidido la reunión se había traducido en la voluntad común de establecer una hoja de ruta para seguir trabajando para el futuro del sector.
Previamente, en una entrevista a la Cadena SER, el ministro había dejado claro que en su opinión el Gobierno no puede fijar precios “porque no está autorizado ni por la Constitución ni por la UE”. En esta misma entrevista apuntó como una solución “el organizar mejor la oferta del sector. Las cooperativas tienen un sector fundamental. Hay que organizar mejor la oferta para poder negociar mejor los precios».
Así, los agricultores han logrado alzar sus reclamaciones a la opinión pública, y queda por ver si finalizan con todos los actores sentados en una mesa o la continuidad de las movilizaciones.




