El Gremi de JardinerIa de Catalunya ha realizado una encuesta entre las empresas del sector para evaluar el impacto de las restricciones de agua derivadas del actual estado de sequía. Las conclusiones revelan un descenso significativo en la facturación, con una reducción del 29,98%, que afecta a la necesidad de reestructurar plantillas.
El sector, que representa a más de 2.500 profesionales autónomos y empresas, generando empleo para más de 13.000 trabajadores y trabajadoras, se ha visto gravemente afectado por las restricciones provocadas por la sequía actual. Un sector que ya se vio afectado en la sequía de 2008, pero que ha mantenido su compromiso con la sostenibilidad, implementando prácticas como la utilización de especies vegetales autóctonas, sistemas de riego eficientes, incluyendo depósitos de agua de lluvia y aguas regeneradas, o técnicas como acolchados para mantener la humedad del suelo.
Más allá de los evidentes beneficios de los jardines y espacios verdes, sean públicos o privados, en la mitigación del cambio climático o para la salud física y mental de la ciudadanía, debemos considerar la afectación económica que la prohibición del riego está causando a las empresas del sector, donde la previsión de facturación para 2023 se sitúa en un 29,98% menos que en 2021.
El sector de la jardinería está mayoritariamente representado por profesionales autónomos y microempresas, con un 87,54% del total. Las pymes constituyen un 10,73%, mientras que las grandes empresas representan un 1,73%.
La jardinería no es sólo una profesión; constituye la aplicación práctica de una vocación orientada a la creación y mantenimiento de espacios verdes que enriquecen nuestra calidad de vida y favorecen el bienestar social y ambiental. Es esencial ver el consumo de agua para el riego de los espacios verdes, públicos y privados, no como un “consumo perdido y prescindible”, sino como una “inversión imprescindible”.
El Gremi de JardinerIa de Catalunya ha elaborado un documento donde se hace un recorrido por las principales acciones que hemos llevado a cabo en respuesta a la declaración de estado de preemergencia y emergencia, así como las demandas que hemos planteado y las propuestas de soluciones a largo plazo que consideramos vitales para la sostenibilidad de nuestro sector. Entre otros:
- Subvenciones o préstamos “blandos” para sistemas de riego eficientes: Fomentar la adopción de sistemas de riego eficientes en agua, como el riego por goteo o sistemas automatizados que minimicen el desperdicio de agua.
- La creación de un certificado de eficiencia hídrica para jardines y espacios verdes: Esta certificación para jardines y áreas verdes permitiría establecer argumentos y compromisos de mejora, adaptar los espacios verdes a la climatología del territorio y reducir las posibles medidas restrictivas para el uso del agua en episodios de sequía.
- Incentivos para la jardinería de bajos requerimientos hídricos: Incentivar la transición hacia jardines de bajos requerimientos hídricos, que necesitan menos agua y mantenimiento, mediante incentivos como subvenciones o ventajas fiscales.
- La activación de medidas económicas compensatorias: Para poder hacer frente a esta problemática y no poner en riesgo la viabilidad de las empresas, reclamamos a las administraciones la activación de medidas económicas compensatorias, como bonificaciones de las cuotas de la Seguridad Social; facilitar las gestiones para las empresas que se vean obligadas a reducir personal (ERE) o ayudas y subvenciones a fondo perdido.
- Programas de ayudas económicas: Implementar ayudas económicas o líneas de crédito para las empresas de jardinería afectadas por la sequía a fin de ayudarlas a sobrevivir durante períodos de escasez de agua.




