La Comisión Europea permite que Brasil utilice la materia activa de un plaguicida, cuyo uso está prohibido en Europa, en productos vegetales principalmente cítricos que exporta al territorio comunitario. Recientemente se le ha autorizado a incrementar el límite máximo de residuos (LMR) de esa sustancia que pueden llevar sus envíos con destino Europa.
En septiembre de 2011 la Comisión Europea estableció la prohibición de emplear la propargita a través del reglamento de ejecución 943/2011 aduciendo que durante la evaluación de dicha materia activa, que se emplea como acaricida, se había detectado un alto riesgo a largo plazo para los mamíferos. Del mismo modo, también alegaban un riesgo de intoxicación secundaria para aves y sus organismos acuáticos.
Desde AVA- ASAJA recalcan que desde Bruselas no reclamó a las autoridades brasileñas que aplicasen la misma prohibición, al menos en sus mercancías destinadas a Europa, que si decreta en los países bajo su jurisdicción normativa. Reclaman que la Comisión haya autorizado a Brasil que sus productos puedan tener más residuos de propargita de lo que estaban permitidos inicialmente.
El presidente de la Asociación Valenciana de Agricultores AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, manifestó que éste es “un caso más de esa doble moral inaceptable”, puesto que se trata de un tema muy “peligroso para los intereses de la agricultura comunitaria como es la sanidad vegetal”. Desde AVA ASAJA aseguran que ellos no se oponen al libre comercio internacional, pero que es preciso establecer normas comunes, unificar criterios y apostar por la reciprocidad.
Aguado recordó que esa falta de reciprocidad por parte de la CE “se da con países donde causa estragos el greening, la enfermedad más letal de las que se conocen de citricultura”, aunque no se encuentra en el territorio europeo.
Gracias a la implicación y denuncias de la Organización valenciana han llevado a determinados europarlamentarios españoles a implicarse en el asunto y emprender diferentes iniciativas.




