Casi medio año después de la catástrofe de la DANA vivida en la Comunitat Valenciana, hay todavía viveros afectados que siguen esperando a que Tragsa acuda a las explotaciones para hacer una valoración de los daños. Así lo aseguran a Guíaverde fuentes de Asfplant, que señalan que esta situación está generando descontento entre los profesionales del sector dado el retraso de la llegada de ayudas y de la intervención de la empresa pública en los viveros.
El departamento que dirige Luis Planas destinó 170 millones de euros para la reparación de caminos rurales e infraestructuras de regadío y a la recuperación del potencial productivo que debe llevar a cabo Tragsa en los viveros. Pero el ministerio ha reconocido públicamente que estas obras “resultan difíciles de acometer en el corto y medio plazo por ejecución directa de Tragsa, dado el elevado número de actuaciones individualizadas a realizar, con una amplia y dispera distribución geográfica”. Además, añade, “estas acciones requieren en su mayor parte de trabajos difíciles de mecanizar, como por ejemplo limpieza y reparaciones entre líneas de arbolado, o retiradas manuales de restos”. El propio Planas viajó la semana pasada a València para anuncia que el ministerio dará subvenciones a los viveros para que sean ellos mismos los que realicen con este importe las reparaciones necesarias. Las ayudas serán de hasta el 60% de los daños valorados por Tragsa y estarán disponibles una vez que la orden ministerial sea publicada.
Estas ayudas específicas para el sector ornamental son fruto de las negociaciones de Asfplant con el ministerio para obtener unas ayudas específicas al margen de las de otros agricultores. Desde la asociación consideran la medida como positiva y la cifra del 60% como “aceptable”, pero recuerdan que las empresas no podrán disfrutar de ellas sin el peritaje de Tragsa y que dado que “las cosas van muy lentas” temen que las subvenciones no lleguen a tiempo para dejar los viveros listos para las plantaciones de 2026, las cuales “se podrían perder”.




