Esta semana la UE y Reino Unido han dado los primeros pasos para crear un área fitosanitaria y sanitaria común, que dejaría atrás las barreras burocráticas consecuencia del Brexit. Esta iniciativa forma parte de un marco de trabajo más amplio que incluye colaboraciones en materia comercial, energética o de defensa. Cabe recordar que estos movimientos político-comerciales post Brexit no afectan a Irlanda del Norte, territorio del Reino Unido que sigue dentro del espacio fitosanitario europeo gracias al Marco Windsor, acuerdo con el que se evitó crear una frontera de facto entre Irlanda del Norte y la república de Irlanda, país miembro de la UE.
Al sector ornamental, a priori, la música le suena bien, pero quieren ver cómo se desarrollan todos los detalles de esta negociación, que piden que se agilice al máximo. “Desde ENA valoramos muy positivamente este principio de colaboración entre la Unión Europea y el Reino Unido. La reciente declaración conjunta constituye un avance relevante principalmente para los viveros, que están sufriendo los controles desde el día uno del Brexit”, señala a GuíaVerde el secretario de la European Nurserystock Association, Josep Maria Pagès.
“Este paso evidencia, en nuestra opinión, un reconocimiento por parte del Reino Unido —que importa de la UE el 50% de las plantas que consume— de las dificultades e ineficiencias en su mercado que presenta el escenario actual”. Añade que “el acuerdo para reducir controles y facilitar el movimiento de plantas demuestra la voluntad de ambas partes de encontrar soluciones prácticas y sostenibles, y lo consideramos un éxito pues podrían haberlo omitido y limitarse a los otros acuerdos en defensa, migraciones, estudiantes, pesca, etc.”
Como ya recogía ayer Guíaverde, en ENA consideran “esencial” que el acuerdo contemple la inclusión de las “plantas para plantar”. Explica Pagès que “el término ornamental no se utiliza en la normativa, sino que se establecen requisitos fitosanitarios específicos para cada género de planta”. Es por ello, reconoce, que prevé “que no será posible un movimiento completamente libre de todas las especies, pero trabajaremos para que existan las mínimas excepciones y que la mayoría de las especies de plantas puedan exportarse a Reino Unido únicamente con el Pasaporte Fitosanitario de la UE”.
“Asimismo, es prioritario que el proceso de negociación sea ágil. Se estima una duración de 6-9 meses para la negociación y otros 12 meses para el proceso legislativo, lo que situaría la implementación en un plazo mínimo de 18 meses. Es relevante destacar que las cuestiones aduaneras y CITES quedan fuera del alcance del acuerdo”.
“El Reino Unido prefería mantener distancia respecto a la UE”
Desde ENA en colaboración con HTA, miembro de la asociación en el Reino Unido, y Union Fleurs, se están llevando a cabo reuniones mensuales de seguimiento desde el inicio del Brexit. Las entidades han impulsado una declaración conjunta solicitando un acuerdo entre la UE y el Reino Unido, insistiendo ante la Comisión Europea tanto por escrito como en reuniones a diferentes niveles.
Destaca Pagès que “era el Reino Unido quien inicialmente prefería mantener distancia respecto a la UE, y nuestros compañeros de HTA han realizado una labor destacada para convencer al actual gobierno británico. El diálogo con las autoridades europeas y británicas es constante, y la HTA mantiene contacto permanente con el ministerio del Reino Unido. El primer objetivo era incluir el acuerdo en la cumbre celebrada esta semana y asegurar que las plantas no figurasen entre las excepciones. A partir de ahora, el trabajo se centrará en definir los detalles técnicos”.




