El medio británico The Guardian ha publicado un reportaje en el que anticipa las consencuencias que tendrá en el sector hortícola el nuevo régimen introducido después de que el Reino Unido abandonara la UE.
De cara a la campaña de San Valentín y Día de la Madre, el sector británico teme un desabastecimiento, ya que crisantemos, claveles y orquídeas se clasifican ahora como importaciones de «riesgo medio», por lo que a partir del 31 de enero, los importadores tendrán que presentar certificados de salud que demuestren que están libres de enfermedades a su llegada. Y a partir de finales de abril todos los envíos tendrán que ser revisados manualmente en los puertos, lo que significa que los camiones y sus envíos podrían ser retenidos durante horas, poniendo en riesgo la mercancía.
Por ello James Barnes, presidente de la Horticultural Trades Association (HTA) de Reino Unido, ha declarado: «Creemos que las nuevas normas serán un desastre a punto de suceder».
La Asociación neerlandesa de Mayoristas de Flores (VGB) ha pedido en una carta remitida al Gobierno de Reino Unido que los controles se retrasen hasta 2025, algo que parece lejos de producirse después de las cinco prórrogas consecutivas que se han producido desde enero de 2021. Y en declaraciones a The Guardian ha declarado que, si bien sólo se considerarían cinco tipos de flores de riesgo medio, estaban presentes en casi el 85% de los envíos debido a los ramos mixtos de flor cortada, lo que causaría muchos problemas a los exportadores holandeses.




