Semillas Vivas expresa su preocupación ante la propuesta de la Comisión Europea que desregula la nueva generación de plantas producidas con técnicas de modificación genética, conocidas como «nuevas técnicas genómicas» (NTG).
Las plantas modificadas genéticamente que cumplan ciertos criterios establecidos por la Comisión Europea serán consideradas «equivalentes» a las plantas convencionales y, por lo tanto, no estarán sujetas a los requisitos de la legislación en materia de organismos genéticamente modificados (OGM). En consecuencia, estas plantas no serán sometidas a una evaluación de riesgos ni se etiquetarán, lo que resultará en la pérdida de supervisión y rastreabilidad. Los agricultores y consumidores ya no podrán distinguir entre plantas convencionales y NTG. Además, los requisitos de «coexistencia» para los productores de plantas modificadas genéticamente, como el aislamiento espacial, no serían regulados.
Según Micha Groenewegen, agrónomo, Director de I+D y Cofundador de Semillas Vivas:
«La propuesta actual es muy propensa a fallos. Con la falta de transparencia y la ausencia de requisitos de supervisión de los productos resultantes de estas técnicas, se está privando a los productores y consumidores de la libertad de elección en relación con los alimentos. La forma en que se está diseñando la presente propuesta promoverá el monopolio del mercado de semillas por parte de grandes empresas a través de patentes, aumentando su control sobre el sistema alimentario europeo».
«La propuesta actual hará que el trabajo de mejora tradicional y la producción biológica sean imposibles para las pequeñas y medianas empresas, excluyéndolas del mercado y sofocando la innovación y el desarrollo en el sector de las semillas. Ante la actual crisis climática y la pérdida de biodiversidad, es urgente un cambio en la forma en que producimos alimentos, a fin de reducir los monocultivos que amenazan la biodiversidad y garantizar nuestra seguridad alimentaria».
Implicaciones preocupantes para agricultores, consumidores y el medio ambiente:
• Supresión del derecho de los consumidores sobre los productos que contienen NTG;
• Limitación de la libertad de elección sobre el tipo de alimentos por parte de productores y consumidores;
• Falta de responsabilidad de la industria biotecnológica al proporcionar métodos de prueba para NTG, dificultando la protección contra contaminación no deseada;
• Liberalización de NTG sin evaluación de sus impactos directos e indirectos en la biodiversidad y los polinizadores;
• La propuesta no incluye información sobre las patentes. Esto significa que, según la legislación actual, tanto los productos como los procesos podrían ser patentados, permitiendo un mayor control sobre nuestro sistema agroalimentario, concentrado en manos de un pequeño grupo de multinacionales.
Semillas Vivas insta a los miembros del Parlamento Europeo a rechazar la propuesta actual de la Comisión Europea, ya que es crucial desarrollar un enfoque alternativo que fomente la precaución y garantice la libertad de elección para los ciudadanos europeos.
En Semillas Vivas, creemos en la preservación del medio ambiente, en la salud de los ecosistemas y en la autonomía de los agricultores, por eso nos comprometemos a ofrecer semillas ecológicas y biodinámicas de polinización abierta, que se pueden volver a plantar y que preservan la diversidad genética de las plantas. Creemos que los desafíos del cambio climático y la pérdida de biodiversidad requieren un cambio en el sistema agroalimentario.
Creemos en un mundo sin patentes sobre plantas, y creemos que las semillas son, junto con el agua y el suelo, el recurso más importante que tenemos. Son la base de nuestra alimentación y defendemos el derecho de los consumidores a elegir de manera consciente.




