Mayoristas y floristas catalanes asumirán a medias el 5% de incremento del coste de las rosas respecto al pasado Sant Jordi, como consecuencia del aumento del precio del combustible de los aviones que las transportan desde Colombia y Ecuador y la subida del 23,8% del salario mínimo en Colombia a partir de 2026. Esta son las previsiones de la Asociación de Mayoristas de Mercabarna-flor (AEM) para Sant Jordi, festividad que supone hasta el 30% de las ventas de rosas de todo el año en Cataluña.
La presidenta de Mercabarna-flor, Raquel Gil, , ha explicado que «las previsiones apuntan que este Sant Jordi será el mejor de la historia en cuanto a afluencia de ciudadanos y ciudadanas en las calles de las ciudades y pueblos de Cataluña, si el tiempo acompaña». No obstante, desde el sector esperan comercializar este año 7 millones de rosas, la misma cifra que en 2025, la cual no se superará, por el incremento de precios generalizado como consecuencia, principalmente, señalan, de los conflictos internacionales y el cambio climático.
El presidente de la Asociación de Mayoristas de Mercabarna-flor (AEM), Miquel Batlle, ha explicado que se estima que este Sant Jordi se podrá comprar rosas de calidad a partir de 5 euros como el año pasado, pero que “si se quiere adquirir una rosa de autor, de máxima duración, decorada por un profesional que añade diseño, materiales naturales y tiempo, el precio oscilará entre 8€ y 20€” y se podrá encontrar en las floristerías.
Batlle señala que Colombia se consolida como principal país de procedencia, pues supone el origen de hasta el 80% de los productos. Un 15% proviene de Ecuador y un 5% de Países Bajos. Además, asegura que aunque se pondrán a la venta alrededor de un centenar de variedades diferentes de rosas en Mercabarna-flor, la protagonista de San Jordi será, de nuevo, Freedom. Esta rosa importada de Ecuador y Colombia representa el 80% de las ventas de San Jordi. Es una flor muy apreciada por su rojo intenso, resistencia al transporte, durabilidad y por tener menos espinas.
Al respecto de las tendencias, la directora de la escuela de arte floral de Mercabarna-flor, Rosa Valls, explica que en las floristerías se consolida el uso de materiales naturales, sostenibles y respetuosos con el medio ambiente, y la casi eliminación del plástico o el uso de plásticos biodegradables para envolver las rosas. En esta línea destacan los tejidos de fieltro, rafia, saco, papel Kraft y las cintas de rafia, los hilos de algodón o yute y los ornamentos de madera o cartón.




