«Tememos que la nueva línea marítima entre Fuerteventura y Marruecos puede suponer una gran amenaza para las producciones canarias, no sólo por la comercialización, sino como entrada a nuevas plagas y enfermedades que podrían hacer mucho daño». Así de contundentes se muestran desde la Asociación de Cosecheros y Exportadores de Flores y Plantas Vivas de Canarias (Asocan), al respecto del anuncio del Gobierno de Canarias de la reapertura de la línea entre Puerto de Rosario (Fuerteventura) y Tarfaya (Marruecos) que estuvo solo operativa entre 2007 y 2008, y que podría reanudarse este año.
El Gobierno de Canarias se ha marcado como «prioritaria» la reapertura de esta línea marítima pues la consideran «una oportunidad para Canarias», ya que, según el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, «permitirá reforzar la relación comercial y económica con Marruecos y con otros países de la región y dar respuesta a una demanda histórica». El dirigente canario realizó estas declaraciones hace unos días tras una reunión con una delegación del gobierno marroquí sobre esta nueva alianza para la cual el gobierno del país vecino ha anunciado una mejora de las infraestructuras.
Tras este anuncio, las asociaciones canarias de agricultura y ganaderia como Asaga Canarias Asaja salieron al paso para criticar esta iniciativa que la consideran una amenaza para la sanidad vegetal y del ganado de las islas.
En esta misma línea, desde Asocan, su gerente, Antonio López, señala en declaraciones a GuíaVerde que «los servicios actuales de inspección fitosanitaria en frontera son muy limitados y tememos que una línea de este tipo puede suponer una gran amenaza para las producciones canarias, no sólo por la comercialización, sino como entrada a nuevas plagas y enfermedades que podrían hacer mucho daño”.
“En Canarias, al igual que en otras muchas partes de la UE, la agricultura se está levantando en contra de las políticas europeas las cuales se están desarrollando con una doble moral e hipocresía que está llegando a su límite, ni las ayudas hacen ya viables muchos cultivos”, argumenta López. “Están sometiendo a la agricultura desarrollada en la UE a una ultrarregulación, nos están quitando todo tipo de sustancias activas para poder manejar plagas y enfermedades, y nos están obligando a cumplir con toda una maraña de normativa laboral, fiscal y comercial que está haciendo imposible la viabilidad de nuestros cultivos. Por el contrario, todos los productos agrarios de terceros países no cumplen con nada de eso”.
Según el representante de Asocan, «en el caso de Marruecos tienen un SMI que no llega a 300€, nosotros de 1.134€, utilizan productos fitosanitarios prohibidos en la UE desde hace más de 10 años, no tienen Registros ni Cuadernos de Campo, no hay trazabilidad, no hay normativa alguna en prevención de riesgos laborales o leyes de la cadena alimentaria, no tienen regulación de ningún tipo comparado con la nuestra, ¿cómo podemos competir con estas diferencias? La UE debe despertar y exigir lo mismo que se nos exige a todos los agricultores establecidos en la UE”.
“En nuestro caso en concreto, Marruecos no parece ser un productor de planta ornamental o de flor cortada, pero quién sabe en el futuro? Es una amenaza abrir una vía directa como ésta, por todo lo comentado anteriormente”, sentencia.




