Los centros de jardinería de Reino Unido finalizaron el año 2024 con un aumento de las ventas del 2% respecto al año anterior, un dato que desde la Horticultural Trade Association (HTA) califican de “modesto”. La singularidad de los puntos de venta británicos, con un importante peso de la restauración hacen que si se excluye de este balance el catering, el cómputo global arroja un -1%. Para muestra de su importancia, este servicio aumentó un 11% durante el pasado año.
Fran Barnes, directora ejecutiva de la HTA, señala respecto al balance de 2024 que “el clima templado de diciembre coronó un año lleno de desafíos para los centros de jardinería, con un clima impredecible que afectó a las categorías principales. Las ventas navideñas se mantuvieron estables y representaron el 26% de las ventas totales de las tiendas, y las ventas navideñas de todo el año 2024 aumentaron un +7 %, eliminando el impacto de las ventas aplazadas hasta noviembre”. Dentro de este capítulo, explica, los árboles artificiales experimentaron un aumento del 14% en diciembre y del 11 % para todo el año. Sin embargo, las ventas de jardinería y artículos de jardinería cayeron un 4 % en todo el año 2024.
La HTA señala que la Pascua adelantada a marzo provocó un aumento de las ventas del 17 %, pero a esto le siguió una temporada de jardinería húmeda y fría, con descensos en los meses de primavera y verano. Las ventas navideñas se adelantaron hasta noviembre, ayudadas por el hecho de que el mes terminó en un fin de semana con cinco sábados, lo que influyó en el rendimiento de diciembre.
“De cara al año 2025, estoy seguro de que seguiremos viendo cómo los centros de jardinería se convierten en centros comunitarios vitales que ofrecen productos y experiencias excepcionales. Seguimos siendo optimistas sobre su éxito continuo y esperamos que las condiciones meteorológicas sean más favorables. Sin embargo, con el aumento de los salarios y del seguro nacional del presupuesto de otoño, que suponen una carga de costes de 134 millones de libras para el sector de la horticultura, los centros de jardinería se enfrentan a decisiones difíciles sobre cómo mitigar los costes”, argumenta Barnes. “El aumento de los costes de la energía, el transporte y la mano de obra, combinado con el aumento de las tasas del salario mínimo nacional, están ejerciendo una presión significativa sobre las empresas, en particular las que dependen de trabajadores temporeros y a tiempo parcial”.




