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INVESTIGACIÓN EN ESPAÑA

Las ciudades europeas podrían evitar 43.000 muertes anuales si cumpliesen con las indicaciones de las OMS sobre acceso a espacios verdes

Gijón se sitúa entre las ciudades con más fallecimientos atribuibles a la falta de vegetación y Elche es la que menos tiene

08/10/2021Autor: GuíaVerde

Un equipo del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundación “la Caixa”, ha publicado un estudio en el que señala que las ciudades europeas podrían evitar 43.000 muertes prematuras anuales si cumpliesen con las indicaciones de las OMS sobre acceso a espacios verdes. Esta investigación ha analizado más de 1.000 urbes de 31 países europeos.

En España destaca Gijón entre las cinco ciudades (4ª) de más de 100.000 habitantes con mayor carga de mortalidad atribuible a un mejor índice de Vegetación Diferencia Normalizada (NDVI), indicador empleado por el equipo de investigadoras e investigadores para calcular el espacio verde existente en cada ciudad. La ciudades con peores datos son las italianas Trieste y Turín y Blackpool. En quinto lugar, tras Gijón se sitúa Bruselas. En este ranking en las primeras posiciones se cuela otra ciudad española: A Coruña.

El caso contrario es Elche, ciudad con menos muertes de este tipo de toda Europa, dado que solo el 20% de la población tiene un acceso a zonas verdes por debajo de lo recomendado por la OMS.

Los datos de este edtudio se han dado a conocer a través de una publicación en The Lancet Planetary Health y la lista elaborada se puede consultar a través de la web www.isglobalranking.org. Desde el ISGlobal destacan que “los espacios verdes se asocian con diversos efectos beneficiosos para la salud, entre los que destacan una menor mortalidad prematura, una mayor esperanza de vida, menos problemas de salud mental, menos enfermedad cardiovascular, mejor función cognitiva en niños, niñas y personas mayores y bebés más saludables”. Asimismo, destacan ayudan amitigar la contaminación atmosférica, el calor y el ruido, contribuyen al secuestro de CO2 y proveen oportunidades para la práctica de ejercicio y la interacción social.

La OMS recomienda el acceso universal a los espacios verdes y establece la meta de que haya un espacio verde de al menos media hectárea a una distancia de no más de 300 metros en línea recta desde cada domicilio

La OMS recomienda el acceso universal a los espacios verdes y establece la meta de que haya un espacio verde de al menos media hectárea a una distancia de no más de 300 metros en línea recta desde cada domicilio. Para calcular el espacio verde existente en cada ciudad, el estudio el citado Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada (NDVI) que mide cómo de verde es un área determinada. Toma en consideración cualquier tipo de vegetación, desde el arbolado de las calles a los jardines en propiedades privadas, y se obtiene a partir de imágenes de satélite. “Puesto que el tipo de vegetación es variable entre ciudades y regiones y no todas tienen el mismo tipo de verde, el equipo tradujo la recomendación de la OMS a un valor de NDVI específico para cada ciudad”, señalan fuentes de la institución.

 

El 62% de la población, por debajo de las zonas verdes recomendadas

El equipo científico obtuvo datos de mortalidad por causas naturales y de niveles de espacio verde de cada una de las ciudades estudiadas relativos al año 2015. Posteriormente, usando una metodología de análisis cuantitativo del impacto en salud y en base a los datos sobre asociación entre espacios verdes y mortalidad proporcionados por grandes meta-análisis publicados con anterioridad, estimó el número de muertes por causas naturales que podría ser evitado en caso de que cada ciudad cumpliera con la recomendación de la OMS. Los resultados muestran que el 62% de la población europea estudiada vive en áreas con menos espacios verdes de los recomendados, una carencia que estaría asociada con 42.968 muertes, “que se podrían evitar cumpliendo con las indicaciones de la OMS y que equivalen a un 2,3% del total de la mortalidad por causas naturales”, afirman en el estudio.

La investigadora del ISGlobal, Evelise Pereira, explica que los resultados “muestran que la distribución de los espacios verdes es muy desigual entre las ciudades en Europa, ya que la mortalidad atribuible a la exposición insuficiente a espacios verdes oscila entre el 0% y el 5,5% del total de las muertes naturales según la ciudad”. “Sin embargo el impacto desigual es no solo entre ciudades, sino también entre las diversas áreas de una misma ciudad, lo cual coloca a algunas personas en situación de desventaja en función de la ciudad o el barrio donde vivan. Muchas veces los espacios verdes no se encuentran cerca de donde vive la gente, de manera que no generan beneficios para la salud.”

“Este estudio nos da una imagen de conjunto en la que vemos que hay mucho trabajo por hacer en cuanto al reverdecimiento de las ciudades y muestra que la reducción de la mortalidad podría ser todavía mayor si se estableciesen objetivos más ambiciosos que las recomendaciones de la OMS”, advierte Mark Nieuwenhuijsen, director de la Iniciativa de Planificación Urbana, Medio Ambiente y Salud de ISGlobal. “Las ciudades europeas deben apostar por la recuperación de áreas urbanas para convertirlas en áreas verdes, por soluciones basadas en la naturaleza, como los tejados verdes o los jardines verticales, y otras medidas como reubicar el tráfico y reemplazar asfalto por espacios y corredores verdes, arbolado urbano o parques de bolsillo. Asimismo, nuestro estudio muestra la importancia de que los espacios verdes sean accesibles y estén próximos a los domicilios”, añade.

El estudio incluyó un segundo análisis usando otro indicador de espacios verdes: el porcentaje de área verde (%GA). A diferencia del NDVI, este indicador mide el porcentaje de un área que está declarado oficialmente como espacio verde y solo tiene en cuenta las áreas verdes públicas. Las estimaciones de la carga de mortalidad asociadas con este segundo indicador se basaron en evidencia científica previa menos robusta que la usada en el caso del NDVI y los resultados obtenidos no fueron estadísticamente significativos. Este segundo análisis mostró un número menor de muertes prevenibles: 17.000 en total. Una limitación importante del estudio es que no ha tenido en cuenta la presencia de espacios azules, como ríos o playas, cuyos posibles beneficios sobre la salud, por lo tanto, no han sido estimados.