El Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (Ifapa) ha publicado la guía “Fomento de la biodiversidad mediante el reciclaje”, un documento para impulsar prácticas sencillas en fincas de invernadero con las que fomentar la biodiversidad y el control biológico de plagas aprovechando residuos agrícolas.
Esta guía recopila conocimientos sobre la implantación de setos exteriores con plantas autóctonas, la elaboración de hoteles de insectos e información sobre aves insectívoras y sus cajas nidos con el objetivo de crear hábitats de apoyo a la fauna y flora locales.
Setos de plantas autóctonas para controlar plagas
En concreto, la guía se divide en tres grandes apartados. En el primero se hace un recorrido por las principales plantas autóctonas para setos, como la margarita, el romero o el tomillo, pero también marrubios, cantahuesos, aliadiernos o lobularias, de forma que los interesados pueden identificar cada una de ella con fotografías, sus características y un calendario con los meses de floración, recolección y siembra.
Los especialistas de Ifapa aclaran que enriquecer los paisajes agrícolas con setos de plantas autóctonas complementa la biodiversidad de los ecosistemas naturales y refuerza servicios ecosistémicos. Además, la posibilidad de inoculación de estos setos en ciertos momentos clave con depredadores y parasitoides comerciales podría aumentar su eficacia.
Construcción de refugios de insectos
Los refugios para insectos son estructuras diseñadas para ofrecer abrigo, zonas de anidación y protección a especies como abejas solitarias, mariquitas, crisopas y otros polinizadores. Estos insectos desempeñan un papel crucial en los ecosistemas agrícolas al favorecer la polinización y el control de plagas de manera natural.
Tal como ha demostrado estos años el proyecto Recicland, el reciclaje de los materiales inorgánicos que se generan en la actividad agraria puede ser una solución innovadora y sostenible para promover la biodiversidad. Este enfoque no solo aborda el problema del desecho de materiales plásticos, metálicos y otros residuos no biodegradables, sino que también contribuye a la creación de hábitats esenciales para insectos beneficiosos.
Así, la guía del Ifapa hace un repaso por los posibles tipos de materiales para construir refugios de insectos a partir del reciclaje, como tubos de riego rotos, mallas plásticas o metálicas, fragmentos de tejas o azulejos, cortezas o palets de madera. El documento también hace un repaso por cómo se refugian en estos materiales los diferentes insectos, y se proponen además diseños de refugios ya existentes que pueden servir de modelo.
Nidales para vertebrados
Aves insectívoras como golondrinas y aviones, junto con los murciélagos, son reconocidos controladores de plagas como pulgones, orugas y polillas. Su presencia no solo reduce la dependencia de pesticidas químicos, sino que también disminuye costos y mejora la salud de los cultivos.
Sin embargo, la escasez de árboles maduros y estructuras tradicionales en entornos agrícolas intensivos como los de Almería dificulta el establecimiento de ciertas especies de aves y murciélagos. Para favorecer la presencia de estas especies, la instalación de cajas nido se presenta como una herramienta práctica y eficaz.
Esta medida combina la conservación de la biodiversidad con el control biológico, fomentando la protección de especies, algunas amenazadas, y promoviendo un equilibrio ecológico en los agroecosistemas.




