La IA (Inteligencia Artificial) ha demostrado ser una tecnología que muchas aplicaciones para la agricultura, como la eficiencia en la clasificación y cosecha de cultivos, y la reducción de los costos de mano de obra y los desperdicios. Pero para poder ser útil, «depende de la calidad y cantidad de datos disponibles, porque los sistemas de IA carecen de la comprensión intuitiva que poseen los cultivadores humanos, afirma Tiffany Tsui, CSO del Vertical Farm Institute, en una reciente conferencia realizada en GreenTech.
Estos datos provienen de sensores, los clásicos como sensores de temperatura y humedad, pero también avanzados sistemas de visión. «Estos sistemas producen grandes cantidades de datos y se necesitan ciertas calificaciones para manejarlos. En este momento, no está claro si este conocimiento se concentrará en los proveedores de máquinas que entregan un sistema listo a los productores o si es necesario que el propio productor lo capacite más. Supongo que los productores más pequeños comprarán sistemas listos para usar, los más grandes invertirán ellos mismos en algunas investigaciones y, por lo tanto, también necesitarán expertos en IA”, indica Reinhard Pittschellis de Festo Didactic SE.
Pero, ¿cómo se puede educar a los productores en materia de IA? Hay dos maneras, dice Pittschellis. “Una es integrar los conocimientos y habilidades necesarios en los planes de estudio de las escuelas agrícolas, de modo que cada graduado ingrese al mercado laboral con las habilidades necesarias. Creo que esto es necesario, pero se necesitan muchos años para ver el impacto. Otra opción es ofrecer capacitaciones para la fuerza laboral. Este es un método más rápido, pero a veces es difícil atraer trabajadores debido a restricciones de tiempo. Por supuesto, debemos ir en ambos sentidos y, cuando se trata de seguir formando a la mano de obra existente, debemos tener en cuenta que no todo el mundo tiene las condiciones previas necesarias para participar con éxito en dichas formaciones. Para superar las restricciones de tiempo de los participantes potenciales, los conceptos de aprendizaje combinado pueden ayudar. Proporcionan el conocimiento a través de cursos en línea, para que puedan consumirse en todas partes. El conocimiento práctico, sin embargo, necesita un cierto nivel de formación práctica. Pero con un e-learning adecuado podemos reducir significativamente el tiempo necesario en un laboratorio de formación. El 80% del aprendizaje ocurre en la propia empresa. Este es otro argumento para invertir en buenos contenidos de aprendizaje electrónico, idealmente organizados en pequeñas unidades que puedan consultarse en el lugar de trabajo cuando sea necesario”.




