Valencia Plant Export cumple 25 años con un nuevo hito: ser la primera empresa del sector certificada por MPS con Florimark-GTP, sello de Buenas Prácticas Comerciales. Hablamos con su gerente Isabelle Falger, sobre el proceso de certificación y todo lo que les aporta haber dado este paso.
¿Cómo definirías la empresa y su filosofía?
Fundada en 1999, Valencia Plant Export somos una empresa de comercio al por mayor especializada en la exportación de plantas mediterráneas a Alemania. Como una verdadera empresa familiar, vigilamos muy de cerca la calidad que constituye nuestra buena reputación. La receta para el éxito de nuestro negocio es el compromiso con nuestros proveedores, confiamos en las relaciones a largo plazo que se han desarrollado y han ido creciendo a lo largo de los años.
¿Cuáles son las claves de tu negocio y vuestra estrategia logística?
Para Valencia Plant Export, la relación proveedor-cliente es primordial y por ello aseguramos la planificación de las cargas, el control del producto y su posterior envío al cliente. Durante los 8 meses previos a la campaña, la comunicación y reuniones, tanto con nuestros proveedores como con nuestros clientes, es crucial para poder trabajar y ofrecer la calidad acordada en cada momento. Finalmente, coordinar la logística de carros y carga de camiones también es una parte muy importante del trabajo que realizamos.

El equipo de Valencia Plant Export, con el certificado Florimark-GTP
¿Qué os ha hecho decidiros por la certificación Buenas Prácticas Comerciales?
Ser los primeros en España certificados con el título de Buenas Prácticas Comerciales y con ello poder diferenciarnos en el sector comercial era un objetivo que queríamos y debíamos cumplir. Plasmar en papel todo el trabajo que realizamos día a día y recibir esta certificación es todo un orgullo.
¿Cuáles son las exigencias de vuestros clientes respecto a la certificación de los productos?
De momento, que nuestros proveedores posean el certificado MPS o Global GAP son algunos de los requisitos más solicitados por nuestros clientes. En un futuro cercano, poseer el certificado GRASP deberá ser obligatorio. Por otro lado, el poder añadir valor a nuestra actividad comercial gracias a este certificado es sin duda una diferenciación importante en el sector que nuestros clientes valoran y agradecen.
Respecto a la tendencia del sector hacia soluciones más sostenibles, ¿qué iniciativas habéis tomado?
Todos nuestros proveedores utilizan en su actividad tanto macetas recicladas y reciclables como la reducción de turba. Como bien se aprecia en el nombre de nuestra empresa, Valencia Plant Export se centra mayoritariamente en la promoción y venta de producto autóctono de nuestra tierra como es el Nerium oleander. La exportación de nuestros productos de proximidad nos permite reducir el impacto de la huella de carbono y mejorar en eficiencia y sostenibilidad.
¿Qué os ha supuesto prepararse para la certificación?
Han sido meses de esfuerzo y dedicación para poder plasmar en papel todas las acciones que realizamos en nuestro día a día. Además, gracias a MPS hemos podido implementar medidas de mejora y optimización de procesos en nuestros puestos de trabajo.
¿Qué os ha aportado el proceso?
Poder tener una estructura clara y definir aún más todos los procesos de la empresa; desde el control en el campo con nuestros proveedores hasta la llegada de la planta a casa de nuestros clientes. Sin duda contar con la certificación de Buenas Prácticas Comerciales mejora nuestra imagen corporativa, nos permite asegurar que con nuestra actividad colaboramos con la reducción del consumo de recursos gracias a la implementación de medidas ecoeficientes y que, además, cumplimos con todos los requisitos legales y normativas medioambientales vigentes.




