La Asociación Internacional de Fabricantes de Fertilizantes (IFA) prevé que la demanda mundial a corto plazo de nutrientes aumente el periodo de fertilización 2024/25. Así, se espera un consumo de 114 millones de toneladas de N, con un 2% más; una demanda sin cambios de óxido de fósforo (P2O5), con 47 millones de toneladas, y un aumento del 8% en el consumo del óxido de potasio, con 40 millones de toneladas. Esto supone una demanda total de 201 millones de toneladas de nutrientes (N+P2O5+K2O), que se incrementaría hasta 205 millones en el año fertilizante 2025/26 (con un incremento del consumo del 2% con respecto a 2024/25). IFA ha publicado estas estimaciones en el informe Short-Term Fertilizer Outlook 2024-2025.
Estos datos suponen que el consumo mundial de fertilizantes superaría en 2025-2026 el récord anterior de 2020 cuando se consumieron 201,5 millones de toneladas. Desde IFA explican que “las variaciones significativas en la asequibilidad explican la mayor parte de la disminución y la posterior recuperación del uso mundial de fertilizantes”. Entre mediados de 2021 y mediados de 2022, los precios mundiales de los fertilizantes “aumentaron más que los precios de la mayoría de los cultivos, lo que provocó una disminución drástica de la asequibilidad de los fertilizantes que afectó directamente a las compras de fertilizantes”. Pero, explican entre mediados de 2022 y mediados de 2023, se produjo la tendencia opuesta.
El informe explica que la recuperación del consumo de fertilizantes “también se ha visto respaldada por medidas gubernamentales que redujeron los precios de los fertilizantes que pagan los agricultores, en particular los productos de N como la urea. Las fluctuaciones en el uso de fertilizantes no se han distribuido de manera uniforme entre los nutrientes debido a los distintos movimientos de precios y las diferencias en el apoyo gubernamental por producto”.




