El Grupo Operativo DRONSafe ha realizado una jornada teórico-práctica en la Finca Sinyent de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) para mostrar la utilización de drones para realizar tratamientos fitosanitarios en la agricultura mediterránea. En la demostración han participado más de cien profesionales del sector que pudieron comparar los resultados con técnicas convencionales de equipos terrestres.
La jornada estuvo a cargo Antonio Sánchez, responsable de proyectos de I+D+i del Centro Tecnológico Nacional Agroalimentario (CTAEX), Iván Carrillo, gerente de ICEBE AGRO y Patricia Chueca, investigadora del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), quienes explicaron los retos, oportunidades y beneficios que esta tecnología ofrece a sector agrícola; teniendo en cuenta un contexto legislativo que prohíbe el uso de drones por ser tratados como un sistema aéreo según la normativa europea, salvo con una autorización de la comunidad autónoma correspondiente.

El proyecto DRONSafe está cofinanciado al 80% por la Unión Europea a través del Plan Estratégico de la PAC-FEADER con un importe de ayuda de 584.391,17 euros. Mamen Márquez, responsable de buenas prácticas agrícolas de la Asociación Empresarial para la Protección de las Plantas (AEPLA), en un comunicado señala que “DRONSafe es necesario para evaluar con suficientes datos la adecuada seguridad (tanto del aplicador como de los transeúntes) y respeto al medioambiente de las aplicaciones mediante drones de determinados productos fitosanitarios para el control de determinadas plagas y enfermedades. Con estas conclusiones tendremos la posibilidad de que el Ministerio de Agricultura y la Unión Europea autoricen este tipo de tratamientos con dron”.
Carlos Montesinos, responsable de innovación de AVA-ASAJA confirma que “la Finca Sinyent va a tratar de validar, en condiciones y cultivos característicos de la Comunitat Valenciana, que las aplicaciones de drones no suponen un mayor riesgo para las personas y el medioambiente en comparación con las pulverizaciones terrestres a las que estamos acostumbrados. Trabajaremos para demostrar a las administraciones y al propio sector agrario que se trata de una aplicación más rápida, segura, eficaz y que puede solventar muchos de los problemas de los agricultores”.




