El Gremi de Jardineria de Catalunya ha propuesto a la administración catalana la creación de un Certificado de Eficiencia Hídrica para jardines y espacios verdes, entre otras medidas, para evitar en un futuro las restricciones como las que está viviendo el sector en el contexto de preemergencia por sequía que padecen gran parte de Cataluña. Como ya publicó GuíaVerde, el sector teme que la situación empeore, y el acceso al agua acabe siendo total.
Desde el Gremi defienden que este certificado debe contar con reconocimiento oficial y estar regulado por la administración con el objetivo de facilitar «la clasificación de los jardines y zonas verdes, existentes y de nueva creación, públicos y particulares, según su nivel de sostenibilidad hídrica». Esta certificación para jardines y áreas verdes «permitiría establecer argumentos y compromisos de mejora, adaptar los espacios verdes a la climatología del territorio y reducir las posibles medidas restrictivas para el uso del agua en episodios de sequía, con la garantía de haber aplicado máximos criterios de sostenibilidad, tanto en su diseño, construcción y posterior mantenimiento, como en el consumo adecuado y eficiente del agua, independientemente de su procedencia», señalan.
Además de esta y las ayudas económicas directas para permitir la viabilidad de la empresas afectadas, solicitan incentivos para la jardinería de bajo requerimiento hídricos, subvenciones o préstamos para mejorar los sistemas de riego; así como acceso al agua regenerada de las depuradoras o una acción de concienciación en la población, entre otras medidas.
Cabe recordar que la situación actual de preemergencia por sequía en el sistema Ter-Llobregat prohíbe el riego de césped en todos los casos, con excepción de superficies deportivas y para la supervivencia del arbolado con la mínima cantidad de agua indispensable de 20h a 8 h, solo mediante riego por goteo o regadera.




