La enmienda a la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio alimentario, que se aprobó hace unos días en el Congreso de los Diputados, incorpora mejoras significativas en materia energética para el sector agrario. Entre las modificaciones incluidas destaca la prórroga de la doble tarifa energética en el regadío, una iniciativa que permitirá a los titulares de explotaciones agrarias, sean autónomos, empresas, cooperativas agrarias o comunidades de regantes, contratar dos tarifas diferentes a lo largo del año. Esta medida responde a la naturaleza estacional de las cosechas, evitando que los productores deban pagar la tarifa máxima durante periodos en los que el consumo energético es bajo.
Para Asaja, esta reforma es “un paso adelante para los agricultores y regantes” y aumentar la flexibilidad en los costes energéticos “nos permite ser más eficientes y competitivos, algo esencial en un sector que ya enfrenta numerosos desafíos”. No obstante, exige “que la reforma permita beneficiarse a todas las entidades de riego, sea cual sea su personalidad jurídica”, al tiempo que ha demandado “celeridad en la creación de los canales directos y gratuitos con las compañías suministradoras”.




