La Asociación Nacional de Fabricantes de Fertilizantes (ANFFE) ha recordado en un comunicado que el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) de la Unión Europea entró en vigor el 1 de enero de 2026 y está plenamente en funcionamiento. Esta medida se traduce en que todas las importaciones de determinados fertilizantes al mercado europeo están sujetas a un coste adicional vinculado a sus emisiones de carbono en origen.
Desde la entidad explican que recientemente la Comisión Europea anunció diversas propuestas para compensar los posibles aumentos de precios relacionados con la introducción del CBAM en los fertilizantes, “lo que ha generado confusión sobre la entrada en vigor de dicho mecanismo y la realidad de su aplicación”.
Estas propuestas son la eliminación de aranceles para productos como la urea y el amoniaco, impuestos desde hace años dependiendo de su origen; así como la activación de un mecanismo para suspender temporalmente el CBAM en caso de “circunstancias graves e imprevistas en el mercado”.
La ANFFE insiste en que solo se trata de propuestas, por lo que no están aprobadas y el CBAM “está plenamente operativo”. La patronal ha mostrado su apoyo “a cualquier medida que, al mismo tiempo que incentive una economía baja en emisiones e impulse la descarbonización, preserve la competitividad industrial y permita proteger a la industria local frente a importaciones más baratas debidas a menores estándares medioambientales”. “Por ello, un marco regulatorio adecuado es esencial para garantizar el suministro de fertilizantes, facilitar las inversiones y salvaguardar la autonomía estratégica de Europa”, sentencian.




