Con la llegada del final del invierno y el inicio de la primavera —y, más adelante, también durante el otoño— arranca una de las fases más relevantes del calendario agrícola: la temporada de injertos. Un periodo decisivo para viveristas, agricultores y productores, en el que las condiciones fisiológicas de la planta favorecen la unión entre patrón y variedad, incrementando notablemente las probabilidades de prendimiento.
En este contexto, no solo es importante escoger el momento adecuado, sino también contar con materiales técnicos que garanticen estabilidad, protección y una correcta cicatrización. Y es aquí donde soluciones especializadas como las cintas para injertar de BORRULL marcan la diferencia.
¿Cuándo es el mejor momento para injertar?
Los periodos más recomendados para realizar injertos son:
– Finales de invierno
– Primavera
– Otoño
Durante estas estaciones, la savia se encuentra activa, lo que facilita el transporte de nutrientes y acelera la formación del tejido de cicatrización. Además, se reduce el riesgo de heladas extremas, uno de los principales factores que comprometen el éxito del injerto.
Este equilibrio entre actividad vegetativa y estabilidad térmica crea el entorno idóneo para que la unión prospere.
Cómo realizar un injerto de forma correcta
Antes de iniciar el proceso, es fundamental escoger un portainjerto compatible con la especie o variedad que se desea implantar, ya que de esta elección dependerá en gran medida el resultado final.
A continuación, se recomienda limpiar cuidadosamente ambas plantas y las herramientas, con el objetivo de reducir al máximo el riesgo de contaminaciones o transmisión de enfermedades.
El siguiente paso consiste en realizar el corte en el portainjerto de manera precisa, dejando visible la zona donde se producirá la unión.

Posteriormente, se colocan ambas partes en contacto, ajustándolas firmemente para maximizar la superficie de unión, asegurando que no queden restos de suciedad entre los tejidos y que el encaje sea correcto.
Por último, el injerto debe sujetarse con cintas técnicas de Borrull, que proporcionan la presión, protección y humedad necesarias durante el proceso de cicatrización. De forma orientativa, estas cintas pueden retirarse entre 10 y 15 días después, una vez iniciado correctamente el prendimiento.

Borrull: tecnología aplicada al injerto
Una vez realizada la unión, la protección del injerto resulta determinante. Las cintas técnicas para injertar de Borrullhan sido desarrolladas para crear un microclima controlado alrededor de la zona injertada, favoreciendo un prendimiento rápido y seguro incluso en condiciones exigentes.
Gracias a su diseño y composición técnica, las cintas Borrull permiten:
– Mantener una humedad relativa estable (85–90 %).
– Conservar una temperatura cercana a los 25 °C, óptima para la brotación.
– Proporcionar una barrera frente a patógenos externos como hongos y bacterias.
– Asegurar una elasticidad controlada, que sujeta sin estrangular el tejido vegetal.
– Garantizar un sellado eficaz, evitando aperturas prematuras.
– Mantener la tensión y la humedad adecuadas hasta la brotación.
– Resistir contrastes térmicos y bajas temperaturas.
Todo ello se traduce en una reducción significativa de fallos y en una mejora del porcentaje de prendimiento, tanto en producciones profesionales como en huertos particulares.
Una inversión directa en productividad
La experiencia demuestra que el éxito del injerto no depende únicamente de la habilidad del operario, sino también de la calidad de los materiales empleados. Apostar por soluciones especializadas como las cintas de injertar Borrull supone invertir en seguridad, eficiencia y rentabilidad.
Con la temporada de injertos ya en marcha, elegir el momento adecuado y confiar en herramientas técnicas de calidad es la mejor forma de asegurar cultivos más sanos y productivos desde el primer día.
Para realizar pedidos de las cintas para injertar Borrull durante la campaña, accede a: INJERTOS BORRULL




