La International Garden Centre Association (IGCA), la entidad que aglutina a las principales asociaciones de centros de jardinería de todo el mundo ha recogido en un informe las principales reflexiones de cada país al respecto de las últimas cifras de negocio de 2023, que pueden servir para alumbrar claves para entender cómo será el mercado en 2024. A continuación, ofrecemos un resumen de aquellas aportaciones disponibles en el informe de la IGCA que corresponden a los principales mercados de Europa.
«La situación económica en los Países Bajos no es muy buena. Muchos comercios están luchando por su facturación. Pero a los centros de jardinería les está yendo bastante bien. De media, consiguieron un plus del 4%-5% en la facturación. En cantidad de productos alrededor del cero», explica el director de Tuinbranche Nederland, Frank van der Heide. Señala que hay «una especie de comportamiento pre-COVID de los consumidores, que están dispuestos a viajar grandes distancias para acudir a los centros de jardinería, por lo que recorrer 75 a 100 km no les es un problema».
Apunta van der Heide que «un gran problema para los centros de jardinería es el enorme aumento de los salarios mínimos y, por lo tanto, también de los demás salarios. El último año y medio se incrementaron los salarios en un 20% y en enero los salarios mínimos volverán a aumentar en un 9,35%».
Desde Reino Unido, Peter Burks, director ejecutivo de The Garden Centre Association, señala que la economía del país «ha mejorado ligeramente» durante el año, ya que los costes de la energía han bajado, la inflación ha caído hasta el 4,6% y «el número de personas empleadas ha aumentado significativamente», si bien «la reducción de los ingresos de los hogares se mantiene». Según Burks, los últimos datos recopilados de 2023 mostraban un aumento de las ventas del 2,2%, con incrementos destacados en catering (+17%), comedores y tienda agrícola (+12%) y hasta un 9% en plantas, semillas y bulbos. El mayor problema durante todo el año ha sido las venta de muebles y barbacoas, que ha bajado un 26%, una importante categoría para los centros del país.
En Alemania, según el director ejecutivo de Verband Deutsche Garten-Center e.V., Thomas Buchneau, «la economía está bajo presión». «Los costes de personal están aumentando, los de energía son altos y la adquisición de materiales sigue siendo tensa. Se teme que el próximo año se produzcan numerosas insolvencias. Esta situación también tiene implicaciones para nuestra industria».
Aún así, asegura Buchneau, «los centros de jardinería están menos agobiados que otras empresas, pero nos enfrentamos a una peor situación financiera y a una disminución en el número de unidades vendidas en comparación con el año anterior. Nuestros miembros aún pueden estar satisfechos, ya que otras industrias, como la construcción, lo tienen aún más difícil. Las perspectivas para el próximo año no son mejores».
«En los últimos meses la inflación en Francia se ha mantenido en torno al 4,5%. La temporada de otoño se ha caracterizado por una disminución de los ingresos y una disminución de la asistencia a las tiendas», apunta Thomas le Rudelier, delegado general de la asociación Les Jardineries et Animaleries de France. Asimismo, comenta que «la disponibilidad de recursos hídricos ha sido un problema importante en Francia en algunas regiones». Es por ello que la Federación está llevando a cabo actualmente un estudio sobre el uso del agua en la jardinería para promover las mejores prácticas y reunir datos cuantitativos para su debate con las autoridades.




