Cataluña finaliza el año con solo un 17% de reservas hídricas y asomándose a un 2024 que arrancará con la declaración de Emergencia por sequía. Hace ya unos días en una comparecencia ante los medios, el conseller d’Acció Climàtica, Alimentació i Agenda Rural, David Mascort, y la portavoz del Govern, Patrícia Plaja, reconocían que de no cambiar las previsiones de lluvia en enero se pasará del actual escenario de “Excepcionalidad” al de “Emergencia” generalizada en el sistema Ter-Llobregat, con mayores restricciones que afectarán a varios sectores, como el de los viveros y la jardinería, pero también a la industria y el turismo.
Respecto a la jardinería, el Gremi de Jardineria de Catalunya, ya ha advertido de las consecuencias que están teniendo las restricciones, con un descenso del 30% de la facturación y piden ayudas directas y subvenciones para mejorar los sistemas de gestión del agua. Actualmente, está prohibido en las zonas afectadas por la excepcionalidad el riego con manguera o aspersores e incluso se impuso un horario concreto para aportar agua a las plantas. El riego está totalmente prohibido para el césped. En caso de Emergencia, las limitaciones se ampliarían, pero la Generalitat anunció que planteará modificiones en el Plan Especial de Sequía que permitan el riego del arbolado público “para evitar el estrés hídrico directamente relacionado con la caída de ejemplares y asegurar refugios climáticos en verano”.
En el sector del viverismo esta flexibilización ya está instaurada mediante los Planes de Ahorro de Agua para uso agrícola, que permiten a los viveristas catalanes reducir las restricciones actuales de suministro del 40% debido a la situación de Excepcionalidad. De decretarse la Emergencia, la limitación del agua para riego se disparará hasta un 80%. Los viveristas pueden solicitar a la Administración una flexibilización de los porcentajes de agua que pueden usar si presentan un Plan de Ahorro a la Agencia Catalana del Agua. La entidad analiza caso por caso y determina si se puede reducir el límite de suministro de agua para el riego. Ya se ha dado un primer caso, el de Vivers Planas, en Púbol (Girona) en el que un vivero ubicado ha conseguido que la Agencia Catalana del Agua rebaje la restricción del 40% al 17%. En una situación de Emergencia, pasará del 80% al 57%.

El propietario de Vivers Planas (Púbol, Girona), muestra los sistemas de riego de la producción a la directora general d’Agricultura i Ramaderia, Elisenda Guillaumes.
«Para los viveristas ya es difícil adaptarse a más reestricciones»
Desde Federació d’Agricultors Viveristes de Catalunya, Pol López explica a GuíaVerde respecto a esta herramienta que “todo suma” pero que ante la Emergencia “para los viveristas ya es difícil adaptarse más, porque una mayor limitación del agua para riego directamente supondría una reducción de la producción”. “En el viverismo el riego es muy eficiente, nunca ha sobrado agua y de hecho las producciones siempre ha crecido en función de la disponibilidad del agua”, remarca. Así, señala, que “está bien que haya una herramienta que discrimine positivamente a quien hace las cosas bien, pero va a tener un impacto simbólico”. López advierte de que las restricciones por la declaración de Emergencia “afectarán mucho” al sector y que ya hay casos puntuales en los que se están reduciendo las producciones de planta.




