No ha habido un milagro en forma de grandes lluvias que haya podido salvar la situación. La Generalitat de Cataluña ha decretado hoy el estado de Emergencia por sequía en la cuenca del Ter-Llobregat que afecta a más de 200 municipios, incluida la ciudad de Barcelona y unos 5 millones de personas.
El sector de la horticultura y la jardinería ya venía sufriendo desde hace meses restricciones importantes en el uso del agua al verse afectado por las medidas contempladas en la etapa de Preemergencia, con riegos prohibidos para el césped y solo permitidos para la supervivencia de árboles y plantas.
Ahora, se da un paso más y el uso del agua para los cultivos se restringe hasta un 80%, si bien excepcionalmente se podrá regar en leñosos para asegurar su supervivencia. Se mantiene la prohibición total de aportación de agua en jardines privados y públicos, pero se ha establecido una excepcionalidad: se podrá regar si es para la supervivencia del arbolado o jardines botánicos públicos, pero únicamente con siempre que se haga con aguas freáticas o regeneradas. Se ha tenido esta situación en consideración con el objetivo de mantener los refugios climáticos que produce la vegetación.




