¿Sabíais que la primera mujer que expuso en el MOMA de Nueva York, Georgia O’Keeffe, pintaba flores porque “la gente en la ciudad corre tanto que ya no tiene tiempo de detenerse a mirar una flor”? Las pintaba todo lo grandes que podía para conseguir que la gente se detuviera a mirarlas.
Esto nos contó Belén Torregrosa, consultora de comunicación y profesora asociada de la Universidad de Navarra, cuando nos propuso colaborar con ella.
Su proyecto, llamado Las flores del tiempo, trata de un ensayo sobre la creatividad en cuatro estaciones y una reflexión sobre la importancia de saber detenerse a apreciar la belleza de las cosas que nos rodean.
Y nuestras rosas estuvieron presentes en una sesión que se celebró en Madrid el pasado 26 de abril, en la que un grupo de diseñadores y diseñadoras del IED (Instituto Europeo de Diseño) experimentaron la belleza y el potencial de la creatividad… a través de una rosa. Una rosa Red Naomi!® cosechada en Soria.
Nos gusta pensar que quizá, solo quizá, si hubiera asistido, Georgia O’Keeffe hubiera terminado por pintar una gigantesca rosa roja de Aleia Roses.




